{"id":10071,"date":"2020-04-17T23:13:14","date_gmt":"2020-04-17T21:13:14","guid":{"rendered":"https:\/\/tuesc.com\/arcano\/?p=10071"},"modified":"2022-06-27T22:44:13","modified_gmt":"2022-06-27T20:44:13","slug":"a01-925-ave-fenix-cronicas-de-la-esperanza-contra-el-coronavirus-xxxiv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tuesc.com\/arcano\/a01-925-ave-fenix-cronicas-de-la-esperanza-contra-el-coronavirus-xxxiv\/","title":{"rendered":"AVE F\u00c9NIX CR\u00d3NICAS DE LA ESPERANZA CONTRA EL CORONAVIRUS XXXIV"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Ave F\u00e9nix<br \/>\nCr\u00f3nicas de la esperanza contra el coronavirus<br \/>\nXXXIV<br \/>\nEl mundo del rev\u00e9s<br \/>\nJos\u00e9 Antonio Iniesta<\/p>\n<p><!--more--><br \/>\n<!--publicidad-arcano01--><!--bestpublic-arcano01--><!--desk-in-out-arcano01--><br \/>\n<!--publicidad-arcano02--><!--bestpublic-arcano02--><!--desk-in-out-arcano02--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17 de abril de 2020. Treinta y cuatro d\u00edas, que se dice pronto, de confinamiento de todo el pueblo espa\u00f1ol, anotaci\u00f3n de pandemia para los anales de la historia que ojal\u00e1 pudi\u00e9ramos olvidar alg\u00fan d\u00eda en lo que nos quede de vida\u2026<br \/>\nLos recuerdos son el sedimento inmaterial m\u00e1s denso y consistente, en ocasiones, que la materia, con los que elevamos los pilares de nuestros sue\u00f1os.<br \/>\nHoy pensaba sin cesar en una frase, \u201cel mundo del rev\u00e9s\u201d, al ver lo que estamos viviendo, pues a nadie se le escapa que lo que estamos observando y padeciendo es casi irreconocible, como si fuera un mal sue\u00f1o. Pero estamos despiertos, y sin dejar de experimentar hasta cuando estamos durmiendo. Por eso me acordaba de una canci\u00f3n que escuchaba una y otra vez cuando era ni\u00f1o y que todav\u00eda resuena en mis o\u00eddos, como si aquel lejano pasado, hace ya m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os, hubiera sucedido ayer mismo.<br \/>\nEn los recuerdos m\u00e1s hermosos de mi infancia est\u00e1 la canci\u00f3n de \u201cLa hormiga Titina\u201d, que interpretaba el cantautor argentino, nacionalizado en Espa\u00f1a, Luis Mar\u00eda Aguilera Picca, a quien nosotros conoc\u00edamos como Luis Aguil\u00e9, que grab\u00f3 m\u00e1s de ochocientas canciones, y a m\u00ed me hac\u00eda so\u00f1ar con la letra de sus canciones. Aunque mi favorita siempre fue \u201cLa hormiga Titina\u201d, que junto con el T\u00edo Pel\u00f3n, el carrico de \u201cPepera\u201d y la serie de televisi\u00f3n \u201cPerdidos en el espacio\u201d, que ahora la encontramos en una magn\u00edfica nueva versi\u00f3n en Netflix, era de lo m\u00e1s hermoso que recuerdo de aquellos a\u00f1os mozos, tambi\u00e9n hab\u00eda dos cosas que no dejaban de intrigarme. Una era un cuadro de la alcoba de mis padres en el que ve\u00eda un \u00e1ngel que solo ten\u00eda cabeza y dos alas, sin explicarme c\u00f3mo pod\u00eda existir esa cabeza sin cuerpo y revoloteando por los aires. La otra era pensar, cuando met\u00eda mi cabeza detr\u00e1s del retablo del arc\u00e1ngel San Rafael, que \u00e9l realmente ven\u00eda del cielo y se plantaba all\u00ed, en la hornacina, para que los feligreses le mostraran su devoci\u00f3n en la misa, regresando al reino de la luz cuando terminara. Pero lo que hoy me ven\u00eda a la cabeza sin cesar era otra canci\u00f3n del disco en el que aparec\u00eda \u201cLa hormiga Titina\u201d, \u201cEl brujito de Gulug\u00fa\u201d y \u201cTomasito el marinero\u201d, que era la de \u201cEl Reino del Rev\u00e9s\u201d.<br \/>\nEn este Reino del Rev\u00e9s nadan los p\u00e1jaros y vuelan los peces, y los gatos no ma\u00fallan y dicen \u201cyes\u201d porque estudian mucho ingl\u00e9s. En ese extra\u00f1o reino nadie baila con los pies y resulta que un ladr\u00f3n es vigilante y otro es juez, y encima, dos y dos son tres. Me fascinaba saber de ese reino absurdo, tan absurdo como ese otro en el que yo viv\u00eda y sigo viviendo, aunque por entonces no me daba cuenta. Ese reino de Luis Aguil\u00e9 surgido de la mente prodigiosa de Mar\u00eda Elena Walsh, gran escritora tambi\u00e9n argentina, poetisa, cantautora, dramaturga y compositora, cabe un oso en una nuez y los beb\u00e9s usan barba y bigote, y un a\u00f1o dura un mes. Y ya, lo que remataba la canci\u00f3n de mi ni\u00f1ez es que una ara\u00f1a y un ciempi\u00e9s van montados al Palacio del Marqu\u00e9s en caballos de ajedrez.<br \/>\nPues en ese Reino del Rev\u00e9s pensaba hoy con mucho af\u00e1n, pregunt\u00e1ndome qu\u00e9 hab\u00eda pasado en estos tiempos para que todo se pusiera patas arriba, \u00bfo es que ya estaba tan volcado, tan torcido, tan quebrantado, como para que lo tuviera que enderezar de una vez por todas el destino?<br \/>\nEl mundo del rev\u00e9s, como la tortilla del rev\u00e9s, de la que una y otra vez escribo en estos d\u00edas, es el reflejo del delirio humano, de ese descontrol absoluto en el que se ha sumido nuestra especie, desbocada en estampida como una manada de caballos salvajes del lejano oeste, por m\u00e1s que nos creamos unos y otros que es armon\u00eda lo que vemos cuando todos los libros est\u00e1n ordenados en la estanter\u00eda del sal\u00f3n.<br \/>\nPor eso, me niego a perder la esperanza en que este mundo enloquecido recobre la cordura y recupere el sentido, porque de no as\u00ed, de poco nos servir\u00e1 el cogotazo de una pandemia, si alg\u00fan d\u00eda, cuando salgamos de este colosal desastre, vuelva a emprender esta sociedad sin conciencia verdadera su actitud de depredar los ecosistemas para seguir teniendo los mejores muebles en el sal\u00f3n, un abrigo de vis\u00f3n y el horror sin nombre de una piel de cebra como alfombra, completada la abominaci\u00f3n con la m\u00e1s horrible decoraci\u00f3n de tres cabezas de ciervo en la pared, dos de corzo y una de gacela.<br \/>\nEl mundo del rev\u00e9s me lo mostraba mi amiga Rosa en su facebook, contando que cuando sali\u00f3 a pasear quince o veinte minutos con su perro, leg\u00edtimo derecho de este estado de alarma, al pobre animal lo apedrean un grupo de personas (un adulto, un adolescente y un ni\u00f1o), que eso s\u00ed que no lo contempla el real decreto, acompa\u00f1ados por cinco cabras, increp\u00e1ndola, por si no era poco, para que se llevara al perro a su casa. Cuando les explica que tiene pleno derecho a sacarlo a pasar se burlan de ella.<br \/>\nY tal como se me pasa por la cabeza le escribo lo siguiente:<br \/>\n\u201cTe lo explico en pocas palabras, querida amiga, aunque t\u00fa ya lo sabes de sobra. Hay animales irracionales con etiqueta biol\u00f3gica de seres humanos que no deben de enterarse ni de las noticias con que los atiborran los informativos, que les importa un bledo el orden y el concierto, y que, adem\u00e1s, no alcanzan ni por asomo a tener la dignidad de un perro. Dir\u00e1n que los perros son irracionales, que solo tienen instinto, dir\u00e1n lo que quieran, pero hasta el d\u00eda de hoy encuentro m\u00e1s amor por cabeza en el estricto sentido de la palabra, y m\u00e1s fidelidad y coherencia con la Madre Tierra en los perros, que en los seres humanos, adem\u00e1s de gozar de una impresionante inteligencia, que voy descubriendo cuanto m\u00e1s estoy con ellos. As\u00ed que tu perro es el que tendr\u00eda que estar sin collar y a sus anchas y esos salvajes estar atados, pero bien atados, y en corto, porque, aunque se consideren seres humanos, yo los llamar\u00eda animales salvajes de dos piernas\u201d.<br \/>\nHasta la paciencia tiene sus l\u00edmites, y si hay \u00e1nimo de cambiar este mundo habr\u00e1 que hacerlo remoliendo hasta las piedras de lo que ya no se sostiene por s\u00ed mismo, enti\u00e9ndase como piedras la caterva de \u2018anormaloides\u2019 que pueblan la vasta superficie del planeta.<br \/>\nEst\u00e1 todo revuelto, lleno de cieno, confundiendo a todo hijo de vecino a la hora de comprender lo que est\u00e1 pasando.<br \/>\nLas redes sociales, que tendr\u00edan que hacer honor a su nombre de ser redes y sociales, en las que se pueda establecer una comunicaci\u00f3n social, un compartir pareceres, un enriquecimiento mutuo de conocimientos, de textos y de im\u00e1genes, se han convertido en estos d\u00edas en el mayor vertedero de residuos et\u00e9ricos que alguien pudiera haber imaginado en los \u00faltimos a\u00f1os, pues cualquier desocupado e hist\u00e9rico tiene la oportunidad de hundir la vida de otro, de hacer refritos de noticias sin sentido, de crear las m\u00e1s peregrinas hip\u00f3tesis o de hacerse fotos en el cuarto de ba\u00f1o hasta que se d\u00e9 cuenta, cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, de que all\u00ed se le pas\u00f3 la vida mostrando sus pectorales o una forzada sonrisa que a nadie le importaba.<br \/>\nLos m\u00f3viles arden porque hay incontables programas con los que crear v\u00eddeos que han convertido los panfletos sensacionalistas del pasado en un cuento de hadas en comparaci\u00f3n con la carga negativa que ahora llevan a cuestas.<br \/>\nY observo, con preocupaci\u00f3n y enojo, casi con ganas de mandar a paseo la tecnolog\u00eda y refugiarme en una cueva del Pleistoceno, que la calidad de lo que se publica, el esmero con el que se hace y el talento que se desarrolla, va en proporci\u00f3n absolutamente inversa al inter\u00e9s que despierta. La madre del cordero, el panal de miel que atrae, no a las abejas, sino a las moscas, son los chismorreos, los temas m\u00e1s vanos y fr\u00edvolos, los que reparten estopa a cada momento, las guerras pol\u00edticas de estos tiempos, el escarnio, la estocada y el pullazo all\u00e1 donde m\u00e1s duela, con tal de ir ara\u00f1ando votos, un me gusta o solo Dios sabe para qu\u00e9 entramado oculto.<br \/>\nEl mundo del rev\u00e9s, que olvida aquello de \u201cLa uni\u00f3n hace la fuerza\u201d.<br \/>\nEn esta multiplicaci\u00f3n de espejos que nos reflejan, provocando la histeria colectiva, como esa atracci\u00f3n que tra\u00edan a la feria de mi pueblo, \u201cel laberinto de los espejos\u201d, que tanta gracia me hac\u00eda, parece que la sensatez nos pide que hagamos como los tres monos sabios enviados por los dioses: Mizaru, Kikazaru e Iwazaru. Mizaru se tapa los ojos, Kikazaru se tapa los o\u00eddos e Iwazaru la boca, como los podemos ver en el santuario de Toshogu, construido en honor al shogun Tokugawa Ieyasu en las monta\u00f1as del norte de Tokio. Esta antigua ense\u00f1anza nos anima a no ver, no o\u00edr, no decir todo aquello que est\u00e1 relacionado con lo que es malo, nefasto, negativo, lo que parece reflejar las ense\u00f1anzas de Confucio.<br \/>\nPero el mundo se agita, y se agita con tanta fuerza que mi \u00fanica esperanza se fundamenta en que alg\u00fan d\u00eda pueda haber una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n de paz que transforme este planeta por completo. Porque de lo contrario, seguiremos sembrando tanta discordia, tanto egregor colectivo oscuro provocado por el miedo y las dudas, por la rabia y la locura, que en esa ley de causa y efecto, una y otra vez el destino nos estar\u00e1 probando, a ver cu\u00e1ndo cambiamos.<br \/>\nEn este mundo del rev\u00e9s no solo alguien o algo se ha empe\u00f1ado en que nuestra vida est\u00e9 poblada de pesadillas, y no es una met\u00e1fora, sino la constataci\u00f3n, empezando por m\u00ed mismo, al que antes no se pod\u00eda despertar ni pasando un carro de combate por el dormitorio, de que ha aumentado de forma inexpresable el n\u00famero de noches desvelados y con pesadillas. No conozca a nadie con quien hable que no le est\u00e9 pasando algo id\u00e9ntico o parecido. Hasta se han revolucionado los ciclos circadianos. La ciencia que estudia los ciclos circadianos es la cronobiolog\u00eda. Estos ciclos, que nos afectan tanto a nosotros como a los animales y a las plantas, y hasta a los microbios, son los distintos cambios f\u00edsicos y mentales, de conducta, que responden a un ciclo diario, y que se producen en funci\u00f3n de la incidencia de la luz y la oscuridad en nuestra vida.<br \/>\nUnas mol\u00e9culas, prote\u00ednas, que entran en relaci\u00f3n con las c\u00e9lulas de nuestro cuerpo, hacen posible lo que se llaman relojes biol\u00f3gicos, y curiosamente se encuentran casi en la pr\u00e1ctica totalidad de tejidos y \u00f3rganos, y lo mismo en nosotros, los seres humanos, como en un hongo, en una comadreja o en la mosca de la fruta.<br \/>\nY esta preciosa maquinaria que no es un reloj de arena, ni de cuarzo, ni el que est\u00e1 colgado en la pared de la cocina, es la que guarda la memoria de nuestro tiempo biol\u00f3gico, en la constante danza entre la luz y la oscuridad, el d\u00eda y la noche. De ah\u00ed que ese c\u00f3mputo de tiempo haga posible los ciclos circadianos que influye en los per\u00edodos de sue\u00f1o y vigilia. Pues que levante la mano quien haya sentido en estos d\u00edas que sus ciclos circadianos est\u00e1n patas arriba, que no termina de saber cu\u00e1nto dura un d\u00eda, que le parece tan r\u00e1pido como lento al mismo tiempo, qui\u00e9n se ha perdido m\u00e1s de una vez en el calendario, sin saber el d\u00eda en el que se encuentra, o qui\u00e9n ha tenido una pesadilla, o dos o cuarenta, o se ha despertado de repente, sin saber qu\u00e9 pasa, qued\u00e1ndose mirando al techo con los ojos como platos. Y todo eso aparte de despertarse con m\u00e1s sue\u00f1os que cuando se acost\u00f3 y tener que dormir al rato porque una modorra incomprensible le cerraba los ojos.<br \/>\nNo hay que agobiarse m\u00e1s de la cuenta, es comprensible, no est\u00e1bamos acostumbrados ninguno a esto de vivir sitiados y en cuarentena por una pandemia. Salvo unos pocos seres humanos sobre la faz de la Tierra, que han hecho honor a eso de las siete vidas de un gato, la pr\u00e1ctica totalidad de nuestra especie, que est\u00e9 con vida ahora, no sufri\u00f3 el holocausto de la gripe espa\u00f1ola, a la que se le sum\u00f3, para m\u00e1s inri, la primera guerra mundial.<br \/>\nMis ciclos circadianos ya no los encuentro por ning\u00fan lado. Antes de la pandemia ten\u00eda tan entrenado mi reloj biol\u00f3gico, y esto no es chanza, que era capaz de despertarme en el minuto exacto que eligiera, solo con desearlo antes de despertarme, algo que con toda seguridad habr\u00e1n experimentado algunas personas que me lean. En mi caso, siempre me propon\u00eda hacerlo a las siete de la ma\u00f1ana, y as\u00ed se me abr\u00edan los ojos, sin falta cada d\u00eda, unos segundos antes de que sonara el reloj. Ahora ya no s\u00e9 ni para qu\u00e9 sirve el reloj de la mesilla ni el biol\u00f3gico, consumido por tantos ojos que se abren como platos entre las cuatro y las seis de la ma\u00f1ana, igual que muchos otros me han contado que les pasa. Y entre medias, y antes y despu\u00e9s, la mayor cantidad de pesadillas de mi vida, m\u00e1s en este mes que en toda mi existencia, y en las que, para tormento m\u00edo, en esa otra realidad sigo teniendo conciencia de que sufrimos una pandemia.<br \/>\nPor eso hay que sembrar esperanza en los huertos ecol\u00f3gicos que algunas personas han empezado a construir como laboratorio de juguete en la terraza, y enviarla a todas horas a trav\u00e9s de las letras de las canciones que est\u00e1n escribiendo tantos artistas. Porque nos hacen falta risas en este valle de l\u00e1grimas.<br \/>\nDi un pu\u00f1ado de redobles en Semana Santa y s\u00e9 que su mensaje de amor hacia todos mis ancestros y generaciones venideras todav\u00eda va rebotando por los tejados. Los tordos y palomos, mis vecinos, los \u00fanicos que veo al levantarme desde hace m\u00e1s de un mes, aunque esto parezca un cuento de hadas, siguen apareciendo cada ma\u00f1ana. As\u00ed que es motivo de alegr\u00eda saber que hay p\u00e1jaros que nada saben de nosotros, ni falta que les hace, pues a buen seguro, sin nosotros ser\u00e1n m\u00e1s felices.<br \/>\nComo contaba ayer, los vencejos llegaron y desde entonces han hilvanado tantas formas difusas en el cielo que me llevar\u00eda mil a\u00f1os descifrar todo lo que han hecho. Sigue existiendo Spotify, mi mejor compa\u00f1ero en esta habitaci\u00f3n en la que escribo, que no se cansa nunca y me alivia el peso de la vida con la m\u00fasica cham\u00e1nica que a todas horas escucho.<br \/>\nSigo pregunt\u00e1ndome, y s\u00e9 que lo har\u00e9 siempre, para qu\u00e9 narices sirve todo lo que escribo, si el mundo es devorado por la hidra de las siete cabezas de la prisa, que el culto en las redes sociales no es para la reflexi\u00f3n profunda y la intensa narrativa, sino para el habitual \u201c\u00bfC\u00f3mo est\u00e1s?\u201d, \u201cAdi\u00f3s, muy buenas\u201d, o \u201cque te jodan\u201d. No son buenos tiempos, tal vez nunca lo fueron, para la poes\u00eda, para abrirse el coraz\u00f3n y hasta las tripas y tratar de que alguien haga un alto en el camino, piense y salga, aunque sea arrastr\u00e1ndose, de la Caverna de Plat\u00f3n, en la que tanto se solazaba todos los d\u00edas viendo sombras y m\u00e1s sombras.<br \/>\nLa soledad es muy mala en un mundo en el que sentirse un calamar en el desierto es el resultado de querer ser diferente y avisar de los agujeros que hay en el camino. Pero a\u00fan me queda un saco de ingenuidad o de inocencia, que al fin y al cabo es lo mismo, para que creer que el ser humano es capaz de retorcer su destino, y enderezarlo, y echarle sal y pimienta para com\u00e9rselo con patatas fritas, dejarse de miedos y de chuler\u00edas y respetar a la Madre Tierra como a s\u00ed mismo, y a la abuela del tercero A, y al ni\u00f1o travieso del \u00e1tico, y al perro callejero que siempre busca comida en el vertedero. Porque todo esto, y mucho m\u00e1s, es el Todo en el que creo, Y por eso escribo, aunque a casi nadie le importe lo que escriba, ni los mensajes cifrados que guardo entre l\u00edneas, porque sencillamente es lo que siento\u2026<\/p>\n<p><!--Fuente-de-texto--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: Textos recopilados de las p\u00e1ginas web <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" href=\"http:\/\/luzdeilunum.com\">Luz de Ilunum<\/a> y <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" href=\"http:\/\/sieteluces.com\">Sieteluces<\/a>, adem\u00e1s de los canales de youtube <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCZ8AjAa7HkG9CyUxgcSl46g\">Luz de ilunum<\/a> y <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UC89aouKzgKUnRE7xqAPSYCA\">Editorial Sieteluces<\/a>, textos propios y\/o recopilados por el escritor e investigador Jos\u00e9 Antonio Iniesta Villanueva.<\/p>\n<p><!--publicidad-arcano03--><!--bestpublic-arcano03--><!--desk-in-out-arcano03--><br \/>\n<!--publicidad-arcano04--><!--bestpublic-arcano04--><!--desk-in-out-arcano04--><br \/>\n<!--publicidad-arcano05--><!--bestpublic-arcano05--><!--desk-in-out-arcano05--><br \/>\n<!--publicidad-arcano06--><!--bestpublic-arcano06--><!--desk-in-out-arcano06--><br \/>\n<!--publicidad-arcano07--><!--bestpublic-arcano07--><!--desk-in-out-arcano07--><br \/>\n<!--publicidad-arcano08--><!--bestpublic-arcano08--><!--desk-in-out-arcano08--><br \/>\n<!--publicidad-arcano09--><!--bestpublic-arcano09--><!--desk-in-out-arcano09--><br \/>\n<!--publicidad-arcano10--><!--bestpublic-arcano10--><!--desk-in-out-arcano10--><br \/>\n<!--publicidad-arcano11--><!--bestpublic-arcano11--><!--desk-in-out-arcano11--><br \/>\n<!--publicidad-arcano12--><!--bestpublic-arcano12--><!--desk-in-out-arcano12--><br \/>\n<!--publicidad-arcano13--><!--bestpublic-arcano13--><!--desk-in-out-arcano13--><br 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